No voy a misa los domingos, no me confieso todos los meses, y no me queda más biblia para hacer aviones de papel.
También visto de forma impúdica y nunca he peregrinado a la meca, y después de comer según que bocas, puedo asegurar que soy adicta al cerdo.
No me baño en ríos atestados, me gustan las vacas, para verlas y para cenar...
Meditaré cuando consiga pasar al menos 5 minutos calladita, más guapa según dicen.
Atento contra la moral una vez tras otra, perdiendo los zapatos por el camino, para que las pistas conduzcan a los incautos a su propio infierno particular.
No hay pilares, ni normas en esta cabeza. No hay partituras, ni límites, ni siquiera bordes de los que salirse.
Y no creo en el azar, como ves, pero si sale cruz, prepara el rosario y empólvate las rodillas, porque esta moneda tiene la palabra 'pecar' escrita en el canto.